La magnesita es un mineral de composición química fundamentalmente carbonato de magnesio con impurezas de Fe, Mn, Ca, Co o Ni, que le dan sus variadas coloraciones. Pertenece a la clase 5, de los minerales carbonatos y nitratos. Fue descubierta en 1808 y su nombre deriva de su alto contenido en magnesio. Sinónimos en español son: baldissérita, giobertita, magnesianita, mesitita o roubschita.

La forma típica de este mineral son las masas de microcristales, compactas y opacas, que tienen un aspecto muy parecido al de la porcelana y cuyo color predominante es el blanco grisáceo o amarillento. En cambio, cuando se trata de ejemplares perfectamente cristalizados, la magnesita se presenta incolora y transparente si es pura, y amarillo pardusca, amarillenta o translúcida si contiene impurezas de otros elementos como hierro, manganeso o calcio, que sustituyen en parte al magnesio en la composición del mineral.

Expuestos a la luz ultravioleta presentan una intensa fluorescencia verde-blanca o azul-blanca. El ambiente de formación suele ser en rocas sedimentarias de tipo evaporita, a partir de una desecación de lagos salados ricos en magnesio. Tambén puede aparecer por sustitución metasomática en los depósitos de calcita y dolomita. Una tercer forma de formarse es a partir de la alteración de rocas ígneas básicas y serpentinitas.

Yacimientos importantes países productores son Brasil, Italia, Austria, Polonia, Rusia, Estados Unidos o China. La magnesita es un mineral que tiene un sinfín de aplicaciones industriales, que abarcan campos tan distintos como la industria siderúrgica, la de la construcción o la fotográfica. De la magnesita se obtienen básicamente dos tipos de derivados: el magnesio metálico y las sales de magnesio.

El primero se usa sobre todo en la industria metalúrgica para obtener aleaciones ligeras, muy solicitadas en la industria aeroespacial. Las sales de magnesio, en cambio, son utilizadas principalmente en la industria farmacéutica, aunque también ocupan un papel importante en las industrias del caucho y en la papelera, así como en la fabricación de estucos y cementos especiales para la construcción.

Antiguamente fueron esenciales en el arte de la fotografía, ya que los flashes de las primeras cámaras funcionaban con sales de magnesio. Otro uso es el coleccionístico, los ejemplares bien cristalizados son difíciles de encontrar y despiertan el interés de los coleccionistas. La magnesita es también célebre para gimnastas, escaladores y deportistas en general ya que evita la sudoración en las manos y permite agarrarse con seguridad.