La aventurina azul o también llamada venturina es un tipo de cuarzo. La podemos encontrar en colores marrón, azul, gris, naranja y verde. Se cree que ayuda a curar problemas en la piel de las personas.

También se le destacan algunos efectos calmantes y relajantes provocados en momentos de irritabilidad, molestias varias o situaciones de rabia. La aventurina promueve la capacidad de liderazgo, la toma de decisiones, la perseverancia, la creatividad y la percepción.

El nombre aventurina proviene de Italia, del nombre ventura, que en italiano quiere decir "azar". Es una alusión al descubrimiento por casualidad de la síntesis del cristal de aventurina o goldstone, una piedra artificial muy similar a la aventurina, en el siglo XVIII. Otros nombres que recibe la aventurina son prasio, que viene del griego prasos (puerro), en alusión a su color verde, o simplemente, cuarzo verde.

Se caracteriza por la presencia de ciertas inclusiones, que le dan su color y que provocan unos reflejos brillantes especiales conocidos como efecto aventurinado. La aventurina natural es un cuarzo en que se encuentran diseminadas pajitas de mica amarillas con reflejos dorados. Como están dirigidos en todos los sentidos, resulta que los visos amarillos de oro se repercuten de mil maneras cuando la piedra está labrada.

El fondo de estas piedras es ordinariamente pardo claro o blanco rojizo pero se encuentran igualmente amarillentas, parduscas, blancas rojizas y verdosas. No todas las venturinas deben sus reflejos a partículas de mica. Las hay, y éstas son las más estimadas, cuyos reflejos produce la presencia de cierto número de cristales de cuarzo diversamente situados en la masa. Esta última variedad es ordinariamente de tinta muy clara, de un color blanco verdoso y a veces de un pardo rojizo.